
Pero se puede entender mejor, que aunque no tienes a la persona amada cerca, sigues sintiendo y queriendo. Y sigues desbordando amor en todo lo que haces, y cuando te tomas unos minutos para esa persona es mágico. Subes a lo más alto y flotas bajo un manto de ilusión, de sentimientos, de cariño, de amor, de pasión.
Es maravilloso cuando te desnudas ante alguien, y sientes como te despojas de las carozas que te has tenido que poner a lo largo de la vida. Es el yo más puro y el más bello que posees. Te desnudas cuando quieres mostrarte en todo tu explendor y necesitas que así te vea, aunque seas ya vulnerable. Pero no dices nada, te limitas a despojarte poco a poco de los silencios, de secretos (aunque siempre habra alguno), te expresas como verdaderamente piensas y amas sin miedos ya.
Me preguntaron que si desnudar tu corazón era bonito o peligroso, sin duda, conteste que bonito. Es lo más maravilloso que le puedes entregar a alguién que quieres. Aunque sé que hay personas que ni siquiera se dan cuenta, pero tu lo haces por que te sientes tan libre que quieres y necesitas hacerlo.
Cuando te desnudas discurre por tu cuerpo y por tu corazón un torbellido de sensaciones, tienes una sonrisa dulce, los ojos brillan de alegría, ves el mundo como el mejor de los lugares. Te sientes tan viva, quieres dar y dar. Una mirada, un roce o un gesto se transforman en los mayores de lo placeres.
Cuando a media noche suena tu móvil con un sms, ves primero de quien se trata, y si es la persona amada el corazón empieza a latir fuerte. Lo lees y ves que te echa de menos, que te necesita y es cuando sale sin querer la sonrisa la más dulce para ti, mi amor. Por unos momentos te elevas, sientes, sueñas, te imaginas ... si estuvieras a mi lado.
Estoy desnuda ante ti, y me volvería a desnundar una y otra vez. Pero no me hagas daño, cuidame como tu tesoro más preciado. Donde te cobijas, donde te sientes cálido y cuidado por mi.
No te puedo pedir que desnudes ante mi, y ese es nuestro abismo. Hay un mundo que nos separa, tu mundo de miedos y tu mundo frívolo. Cuando te des cuenta, que vives solamente rellanos (llano o terraza que rompe la continuidad de una pendiente) seguiras subiendo a mi lado. Pero eso solamente te tienes que dar cuenta tu. Sabes que no te sirve de nada, no rellena ni siquiera tus vacios. Cuando te sientas libre y seas capaz de desnudarte, seremos almas gemelas en el sentido más libre.
Quiero dar las gracias a Juanma que me ha dejado su boceto de una mujer desnuda mirando a través de una ventana. Desnuda, mirando al horizonte, esperando o imaginando. Gracias.